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Monday, 31 January 2011

El síndrome del poeta tártaro




El síndrome del poeta tártaro mortifica, entre otros países, a Israel. Se manifiesta en las relaciones entre la mayoría de nacionalidad judía versus la minoría de nacionalidad árabe – aspecto que por falta de tiempo no lo tocaré, y en las relaciones entre las élites versus las periferias dentro de la misma mayoría judía.

Toda una serie de denominativos oficiales, populares y, lamentablemente, académicos, como: Sfaradí (sefardita), Mizrají (oriental), Etni (étnico), Adatí (comunitario/tribal), turco, marroquí y un largo etcetera – tiene un origen espúreo, mal intencionado y nada científico.

Su única finalidad fué y sigue siendo – marcar a muchos de entre nosotros como "otros". El hecho es que no pocos de los mismos marginados han interiorizado toda esta vana terminología, a veces, con un patético orgullo. Pero ya no se puede camuflar por más tiempo lo que es el propósito central de este desprecio: el saqueo de los recursos por parte de las élites, dejando tan sólo esparcidas algunas migajas para “los otros”.

El síndrome del poeta tártaro

En un libro sobre la Unión de Escritores Soviéticos,
Maximo Gorki se refiere a un camarada
que dijo: "Soy un poeta tártaro y me invitan a hablar
en favor o en contra de temas de los tártaros.
Para el resto de los asuntos,
están nuestros compatriotas rusos. ¿O no?
.
Su Excelencia el Presidente no le otorgará la amnistía,
ni nuestros honrados jueces
le reducirán ni un sólo día por buena conducta.
Para el torturado poeta, del ácido dicho tártaro:
lo siento, compañeros, ni su muerte lo liberará.
#
אבי, יהודון מלוכלך

הָיָה מַשֶּׁהוּ בִּלְתִּי מֻסְבָּר אֵיךְ זִנֵּק מֵהָאֹהֶל כָּל אֵימַת
שֶׁזִּמְזוּם פַּיְפֶּר חָלַף בָּרָקִיעַ מֵעַל "בֵּית הָעוֹלִים
בְּאֵר יַעֲקֹב" הִקְפִּיץ תָּמִיד אֶת אַבָּא וַאֲנִי, בֶּן זְקוּנָיו
בֶּן הָעֶשֶׂר דּוֹלֵק אֶל מַחֲזֶה שֶׁחָזַר עַל עַצְמוֹ כְּפֻלְחָן
.
אַבָּא מַצְבִּיעַ לָרָקִיעַ נִרְגָּשׁ, וְשׁוֹאֵל בְּקוֹל תֵיאַטְרָלִי
בְּחַקּוֹתוֹ מְפַקְּדִים תּוּרְכִּים מִימֵי מִלְחֶמֶת הָעוֹלָם"סָלָמוֹן אוּצַ'רְמִי?" (כְּלוּם יָטוּס הַיּהוּדוֹן?)
שְׁאֵלָה רֵטוֹרִית שֶׁעָלֶיהָ עָנָה כְּמִתְנַקֵּם עַל עֶלְבּוֹנוֹתָיו
עַל הַשְׁפָּלוֹתָיו מִימֵי עַבְדּוּתוֹ בְּהַרְרֵי אָנָטוֹלְיָה
שֶׁלֹּא הַכֹּל שָׁבוּ מֵהֶם חַיִּים
.
וּבְעוֹדִי פְּעוּר פֹּה וּמַבִּיט בּוֹהֶה עָנָה לְעַצְמוֹ בְּסִפּוּק
שֶקָּשֶׁה לִטְעוֹת בּוֹ: "סָלָמוֹן אוּצָ'ר! סָלָמוֹן אוּצָ'ר!"
הֲרֵינִי עֵד אֵיךְ אָבִי, סְתַם יְהוּדוֹן וְ"צִ'יפוּט מְלֻכְלָךְ" 
זָקַף קוֹמָתוֹ לְעֵינֵי בְּנוֹ
#
Mi padre, un judío ímpuro

Era algo inexplicable, como al oír el leve zumbido
de un desgraciado planeador. Con un sorprendente salto,
mi padre salía de nuestra negrusca tienda
de refugiados recién llegados a Israél.
Era una escena recurriente, un rítual que yo nunca me perdía,
.
Con un índice a los cielos y en una voz burlona e insultante,
imitando a sus arrogantes y sobérbios sargentos turcos, me preguntaba:
?Salamó Uçarmi? ?Un judío cobarde puede volar como una pelota?
.
Estupefacto, enmudecido, yo esperaba la respuesta conocida.
Sin olvidar ni perdonar ninguna de las injurías y humillaciones
de la esclavitud en las crueles montañas de Anatolía,
con satisfacción, mi padre respondía: ¡Salamón Uçar!
.
¡El judío cobarde vuela y vuelve a volar! Fuí testigo de cómo mi padre,
un ordinario Pis Yahudi y çifut – sució judío ímpuro –
recuperaba su dignidad frente a su hijo de diez años,
su único público en aquel ritual.
#

De Musa Dagh a Gallípoli

Nadie sabía que hacer con él. Sus epopeyas
aburrían a sus propios hijos en los bloques de Nes-Ziona.
Yo, con mis once años, era el único que le escuchaba.
"Lee Los 40 dias de Musa Dagh y verás lo que hicieron tus turcos…"
me dijo hace poco Maestro Yako.
.
Qué sorpresa cuando mi vecino, el veterano y despreciado cochero,
me contó como llevó en su coche a los soldados turcos a ese lugar,
"Atravesando Anatolía, sus sobérbios ríos, sus picos nevados,
desde el Egeo hasta el Caucáso.
No hubó más que un destino para los arménios:
Quemados en sus iglésias, gritaban y gritaban al cielo".
.
Para divertir un poco a su asustado oyente,
el viejo relató cómo, al llevar provisiones a las trincheras de Gallípoli,
vió desde lejos entre los invasores a hombres con faldas
tocando gaitas, algo verdaderamente extraño,
y los pervertidos ingleses andando en fila
trás estos desgraciados eunúcos, sin verguenza alguna
#

                                 Sammy Davis, Junior

Ciertamente, en aquellos años remotos,
primarios, plenos de hazañas y de equivocaciones,
nadie va a negar que tus padres y tus hermanos
no estuvieron, cómo decirlo, integrados en las élites.
No obstante, tú sí que lo has hecho, Sam,
y a lo grande: alguién medio ciego y de baja estatura,
un negrito impertinente como tú,
y que a mayor escándalo va de judío,
¡ha trepado hasta la cumbre!
Hasta a la misma May Britt, aquella sueca
tan sexual y rubia, de ojos azules,
al lecho de tus amores te ha traído la fortuna...
¿A que diablos te refieres cuando nunca te olvidas de añadir?
¡You never make it
the whole way, man!
Confieso que hasta hoy no he comprendido.
¿A qué te refieres, Sam?

Preparado para el coloquio internacional  "La imagen del otro en la literatura, entre mito y realidad"
Univ. de Haifa, Israel, 21 de febrero de 2010.  Traducción del Hebreo: Joan Margarit y el autor (Shlomo Avayou)













Saturday, 26 September 2009

Saturday, 18 July 2009







Shlomo Avayou


Lo que queda

I am a part of all that I have met.
Ulysses, Alfred, Lord Tennison

“Entre lenguas e identidades, como un turco perdido en la neblina” fué el título del prólogo de Vigia de largas distancias, la primera antología de mi poesía en castellano, publicada el 2007 en la editorial Juan de Mairena de Lucena. Ahí hablé ampliamente de mis preferencias linguísticas y mis posibles identidades llegando a la conclusión de abandonarlas a todas (turco, sefardita, oriental, judío, israelí, etc). Cada identidad con su problemática, pero todas ellas encarcelándome, encerrándome siempre en lugar de abrirme el horizonte para identificarme con algo más querido y prometedor.
En febrero de 2009, si Dios me da vida, cumpliré setenta años. Muchos de mis poemas tienen, aparentemente, un trasfondo autobiográfico. No es por creer que si lo acontecido es alegre o triste, esto conlleve algún sentido. Nada de esto. Prefiero considerar mis poemas como unos meros esfuerzos para dar un testimonio lo más concreto posible, para hablar sólo de lo que se ha conocido de primera mano.
Con toda la importancia que tiene ser popular y tener un gran numero de lectores, confieso que tengo muy poco o nada de escritor célebre y de éxito. Adopté el arte, y más concretamente la poesía, como éstilo de vida, como mi forma de comprender los ambientes y los tiempos que me tocó vivir. Esto, a mi parecer, no es poco.
De las lenguas que aprendí, mi gran amor fue y sigue siendo el hebreo, que ojalá me quiera la mitad de lo que yo lo quiero a él. Si no fuera el hebreo, creo que adoptaría el castellano como lengua preferida para la creatividad literaria. Es por esto que tengo en profundo aprecio la colaboración literaria con mi buen amigo y excelente poeta Joan Margarit. Sin su buena voluntad, sin su afecto y paciencia, mi problemático manuscrito, escrito en un español hebraizado, este libro no llegaría a ver la luz.
El poema más antiguo de esta antología lleva la fecha de abril del 1966 y el más actual es de mayo de 2008. Entre ambos se extienden unos 42 años de avatares y peripecias: dos matrimonios fracasados, con sus divorcios correspondientes, algunos amores breves y desamores largos, varios trabajos como agricultor, traductor, investigador universitario casual, viajero en Israel, Turquía y muchos países de habla castellana, más de dos décadas de servicio militar, un mes al año, como reservista, algunas guerras y otras escaramuzas. Pero en total, creo que fui y sigo siendo afortunado, privilegiado incluso.
Tengo amigos y amigas de alto valor humano, el arte en general y especialmente la poesía me han dado mucho, algo equivalente a lo que la religión o la filosofía supuestamente dan a sus seguidores. Hoy día vivo como jubilado en Gaash, mi kibbutz, en mi pequeña casa cerca del mar, tomando los cafés del amanecer y del atardecer bajo uno de los árboles de mí jardín. ¿Qué más puedo pedir?

(Prólogo de mi libro de poesía
Cambio de Piel en Estambul)

02 de septiembre de 2008

Thursday, 16 July 2009





Algunas palabras
sobre mi obra literaria

Shlomo avayou

Estimada Sra. Marina Guillen, Vd me escribe ¨
Y aún tengo que pedirle algo más: información
sobre su obra literaria, para completar la información
biográfica que ya me envió¨ Trato aqui de dar alguna

respuesta, que ciertamente saldrá muy parcial....y confusa...

Me identifico como escritor Hebreo-Israeli. Israeli por vivir los ultimos sesenta años en este pais precioso y atormentado, y formar parte de sus realidades, sean las que sean, y Hebreo – por ser mi idioma diario y mi lengua de creatividad artistica. Es la lengua que mejor conosco y que prefiero mas que todas las otras. Si no fuera el hebreo la otra lengua que eligiria yo como poeta sería el Castellano con su patrimonio poetico riquisimo y no el Ladino (el sefardi...), que fue ¨la primera lengua que me tocó hablar¨...

Creo que comencé a escribir poesia alli en 1953-1954, pero solo en la segunda mitad de los sesenta lo escrito adquirió algo que puede llamarse artistico, es decir los primeros diez o doce años sirvieron de aprendizaje... Creo que el poeta no tiene que servir ninguna otra autoridad y el que subordina su poesia a la religión, al nacionalismo, a la politica etc – comite un error fatal, moralmente y artisticamente. Ya lo sé que muchos lo hacen y varios escritores israelies van deambulando en el mundo y ¨solucionando los problemas del Medio Oriente y del mundo¨, dandosen aires...como que fueran politicos.... Cosa fea y además – desgraciadamente patética...Los politicos en todos los paises jamas hablan de la poesia y poco, muy poco, aprecian a los artistas. Vivo en un kibutz que pertenece a la izquierda extrema y conosco muy bien su ideologia erronea en este caso---. El que me quiere a mí para servir su ¨causa¨ no puede ser mi amigo, no respeta mi integridad, mi libertad y mi orgullo de ser poeta independiente. Siempre me he alejado de todo tipo de ¨establishment¨, sea de derecha, de izquierda, organizaciones semi-etnicas, sefarditas y otras plagas.

No idealizo nada y no tengo nostalgia hacia el pasado sefardita, judio o cualquier otro pasado... Uno tiene que decir la verdad en su poesia y ponerse duro con si mismo y con sus más queridos, doloroso segun resulta ser. En otras palabras, la poesia es antes de todo una forma de vivir, un camino para formar cada individuo su cosmovision y su ¨pais prometido¨. Yo puedo entender algo solo cuando lo escribo, porque en el acto de escribir uno no se puede esconder detras de los mecanismos de defensa, que utilizamos en nuestra vida cotidiana... La poesia y la literatura no me deben nada, yo les debo todo. Me han dado mi identidad y mi forma de vivir. La sociologia o la politica de la vida artistica con sus ¨nombres conocidos¨, sus premios, decoraciones y honores y sus estrellas de television, lo confieso, ni me hacen frio ni me hacen calor...

Si he hablado y si vuelvo a hablar en mi poesia del pasado en Turquia o en Israel fue y sigue siendo para recuperar la memoria ¨de los vencidos¨, como acto de rebelion contra los esfuerzos tiranicos de los poderosos que siempre y en todas las sociedades, desean paralizar la memoria, estropear la identidad de los ¨inferiores¨ (sean judios, armenios, ¨orientales¨, gitanos, indigenas u otros. Nunca les faltan las víctimas...).

No creo en razas y muy poco en ¨naciones¨ o estados politicos, pero sí, creo en culturas o civilizaciones. Todas conocen todo lo humano y todo lo espiritual, pero no estan de acuerdo en dar la misma importancia al mismo valor, por ejemplo las civilizaciones orientales conocieron la curiosidad scientifica pero no la valoraron como en la civilización europea. Otro ejemplo que tiene relevancia en la actualidad: El papel del poeta en la cultura arabe fue y sigue siendo bastante distinto del papel del poeta hebreo en su sociedad, y resulta que el diálogo entre ambos suele hasta hoy dia, ser un fracaso cuando no un intercambio de eslogans falsos y de mentiras, todas politicamente y asquerosamente correctas....

La poesia es dar testimonio frente un tribunal duro y sin piadad. He escrito unos pocos poemas sobre agricultura, pero estos se nutren de veinte años (1979-1999) de trabajo fisico duro en la plantación de mi kibbutz. Esta estancia o vivencia muy importante en mi vida resultó en introducir un matiz panteistico dentro de mi poesia. Otra vivencia importante, tambien de casi veinte años (1973-1992) que marcó mi personalidad y mi poesia, fue el de servir como ¨Vigia de Largas Distancias¨ (como soldado-reservista, cada año un mes de servicio). No me refiero del todo al aspecto economico de la agricultura y no al aspecto politico-social del servicio militar. Me refiero a la convivencia entre los arboles y en el desierto a lo largo del Jordan y el Mar Muerto. Soledad en las atalayas desérticas conducen a comprender la dimensión mística-panteista del ser humano y del mundo.

Por esto me gustó mucho saber que despues de dar un recital poético en la Parojia del Olivar (iglesia y centro cultural de los monjes dominicanos, en Madrid), el grupo Fe y Arte, que se convocan alli, se llaman ahora ¨Vigias de Largas Distancias¨.. Lo tengo claro- No hay que perder la fe en la poesia y en los artes que siguen siendo hoy dia, ellos y no las religiones establecidas - el verdadero refugio de lo sagrado... Mis oyentes alli han interiorizado perfectamente que hasta la ocupación mas secular y terrenal... conlleva dentro de ella aspectos verdaderamente espirituales.. no por casualidad Ignacio de Loyola fue militar... No, no me considero Jesuita todavia, pero he leido con mucho interes y curiosidad su libro sobre los Ejercicios Espirituales y fui, por un ratito, huesped del seminario Jesuita de Bilbao... nada humano tiene que ser ajeno al poeta, todo el tiempo que nos podramos encontrar como iguales, como mundos paralelos y libres. Nada de superiores contra inferiores... esto tal vez les sirve a algunos politicos, o funcionarios religiosos, nunca a los poetas verdaderos...que siguen siendo la verdadera y la maravillosa cofradia de los caballeros soñantes y de triste figura...

Thursday, 9 July 2009







¿Qué haces aquí, Elías?
[I Reyes, 19, 9]

Shlomo Avayou


Este artículo fue publicado

en ¨El Nuevo Mundo Israelita¨,

Caracas, 2000


“La creatividad y lo sagrado” fue el tema de la II Bienal de Literatura dedicada a Elías David Curiel, celebrada en Coro del 6 al 8 de octubre de 1999. Siendo yo el huésped israelí del evento, correligionario y coterráneo de la patria espiritual del poeta coriano, cuya vida y creación poética están raigalmente vinculadas a lo esotérico y lo cabalístico, mis anfitriones me honraron al permitirme abrir el evento. Emocionado con la visita al cementerio judío del lugar y a la residencia de Curiel, habitada por su presencia patética, decidí deshacerme de mi conferencia preparada, con citas de Borges y de otros maestros ilustres, a favor de lo que llamé: “informe emocional y testimonio personal” sobre mis convivencias en el valle del Jordán y en mis favoritos paisajes del Mar Muerto y del Desierto de Judea.
¿Qué tiene que ver todo esto con Elías David Curiel, con su poesía, el estado Falcón y lo sagrado? Mucho más de lo que yo mismo imaginaba. Fue una derashá sinagogal improvisada o, utilizando el lenguaje lugareño, un sermón evangélico más que un "paper" académico. Lo hice por puro capricho y gusto.
Lo poco que conocía de la poesía de Curiel, su “Desorientación”, desesperado poema sobre el paisaje desértico de Coro; su tan espiritual “La voz del silencio”; su judaísmo, más atávico que estudiado; su propio nombre, nada arbitrario según veremos, me bastaron para elegir el apropiado pasaje bíblico capaz de ilustrar el origen primordial del lenguaje poético, de la poesía profética y, con más exactitud, de su inseparable ambiente desértico, tan apto para las vivencias místicas y origen de las grandes religiones. El pasaje dictó el título de la charla y titula, igualmente, esta breve sinopsis.

* * *
Todo es tan breve en nuestra Biblia hebrea, tan cargado de contenido humano en un lenguaje de sublime belleza que conmueve, ¿porqué no admitirlo? hasta las lagrimas.


Primer paso: “Y deseando morir, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida…”, Es el punto de partida del profeta y, al mismo tiempo, de nuestro poeta coriano, quien sin duda alguna profundizó en lo narrado en esta teofanía, (Itgalút, en nuestros términos), cerca del Monte de Dios, Har Horeb.
No nos iniciamos en la profecía ni en la poesía sin padecer una profunda crisis de identidad, acompañada de la desesperación de lo cotidiano, de lo material, de lo demasiadamente humano, social, político y de otras vanidades. El afectado, desorientado como Curiel en su poema, puede acercarse al suicidio, tiene que tocar fondo antes de emerger a la plena luz del mensaje de su vida y enfrentar la realidad como un luchador invencible. A Curiel esto, según sabemos, le costaría la vida.


Segundo paso: Dos veces siente Elías la orden de levantarse y de comer. La segunda vez no sólo para dejar la idea del suicidio, sino para algo totalmente opuesto: lanzarse hacia adelante: “Levántate y come, porque largo camino te resta”. ¿Por qué comer? Por la misma razón que el judaísmo impone a los dolientes sentarse y comer al volver del cementerio.
“…torta cocida sobre las ascuas…”. Aquí ya se vislumbra la primera alusión a la poesía: torta sí, pero no antes del fuego. El poeta tiene que consumirse sobre las brasas para que brote la poesía. Nada es gratuito, se paga caro, y el temeroso que se marche a casa.


Tercer paso: Elías “Comió y fortaleció (…) caminó hasta Horeb, el monte de Dios” Aquí comienza el peregrinaje interior. Elías, y con él el poeta iniciado, sale al endurecido camino para acercarse al corazón de la existencia y consagrarse a la verdad. No se puede continuar sin responder aquí a la horrible pregunta de una vida humana, reiterada en este pasaje fatal: “¿Qué haces aquí, Elías?”
Que nadie se equivoque. Dios, el omnisapiente, no necesita apoyo humano alguno para localizar a cualquier ser perdido. Es Elías quien muere de miedo ante la esfinge en la encrucijada de su vida: ¿Qué diablos hago yo con esta desgraciada vida mía? ¿Qué sentido tengo que inventar a mis incomprensibles peripecias?


Cuarto paso: La famosa teofanía por medio del viento poderoso que rompía los montes, quebraba las peñas, y luego el terremoto y el fuego. “Pero Jehová no estaba” en ninguno de estos fenómenos aterradores, sino en el “silbo apacible y delicado”, en el “susurro de una brisa suave”, en el “suave murmullo”, según traducciones lamentablemente alejadas del original hebreo. He aquí una versión más fiel no sólo al hebreo, sino también a la esencia de la poesía revelada: “y después del fuego la voz del silencio tenue” (cito de memoria).


No sé si Elías David Curiel dominaba el hebreo, probablemente no, pero, sin duda, el título de su poema “La voz del silencio” demuestra claramente que esta última versión le ha llegado; es decir, tenemos aquí un pasaje que nos permite intuir algo fundamental para la poesía, y tal vez algunas otras disciplinas igualmente importantes como la religión y la filosofía.
Otra vez más el inevitable fuego previo al brote de la poesía verdadera, la profética, la única que merece aquí nuestra atención. Al recibir la segunda y definitiva alusión a la poesía, vuelve y enfrenta, con más urgencia, la eterna y torturadora pregunta: “¿Qué haces aquí, Elías?”

Quinto paso: Elías acepta, fortalecido, su misión de profeta-poeta, no sin preguntarse: ¿Para qué sirve dedicar toda una vida a la poesía dentro de una sociedad normalmente indiferente y muchas veces abiertamente enemiga de los profetas, soñadores y otros visionarios? La respuesta está implicada en nuestro pasaje: la lucha por conocer y proclamar la verdad nos cura y nos salva. ¿De quién?, es legítimo preguntar. Claro está: de todos los ídolos falsos y de sus peligrosos y agresivos adoradores.
Tal es la misión de la poesía, de la profecía de todo culto sincero y verdadero a Dios, judío, cristiano… o ateo. Y last but not least. ¿Hasta cuándo y para quién? Siempre para una minoría selecta: “Y haré que queden en Israel siete mil”. Lo importante no es el número de estos sobrevivientes de la idolatría, puesto que la lucha no se extiende sólo a Israel sino a toda la faz de nuestra aldea global. Lo esencial es que se habla de aquellos seres humanos, sin importar su etnia o su creencia. Simplemente se trata de hombres y mujeres que no perdieron su dignidad,“cuyas rodillas no se doblaron ante Baal y cuyas bocas no lo besaron”.

Para demostrar a mis oyentes de Coro la poesía tuve que leer el original hebreo: No necesitaron ser hebraístas para escuchar la música, el ritmo, el evocativo encanto de ruah-h-h, el viento; el ruido de ra´ash-sh-sh-sh, el terremoto; la onomatopeya de la desértica hierba que al quemarse susurra como serpiente aterrada: esh-sh-sh-sh, es decir, fuego. Ya lo he dicho: pura y sublime poesía, y el que tenga oídos que oiga...
Puedo imaginar a algún pesado erudito preguntando: ¿Y por qué no la prosa? ¡De ninguna manera!, le respondería. Para dos polos tan opuestos, el primero de profunda desesperación, de “quítame la vida”, y el segundo, de elevado éxtasis del poeta-profeta, que se dispone a vivir con determinación su duro destino entre sus familiares, que no hacen otra cosa que arrodillarse ante Baal y cuyas bocas se deshacen al besarlo, la lengua cotidiana, elemental y profana nos traiciona. La prosa no sirve para expresar lo inefable, para hablar de lo que no se habla… Sólo la poesía, esta torta mágica cocida sobre nuestras ardientes ascuas, esta voz, que contra toda lógica, nos hace vislumbrar a su irreconciliable contrario, al silencio sagrado, según nos lo aclara el hebreo: “ve ajar haEsh”, y después del fuego: “kol demamá daka”, la voz del silencio tenue, el único consuelo.

* * *

Mi acercamiento a la poesía de Elías David Curiel, me llevó a comenzar a traducir la obra de este sefardí venezolano bajo la idea de publicarla en Israel, con la colaboración de las autoridades culturales israelíes y venezolanas. Mas, por los acosados avatares político-sociales de Venezuela, la iniciativa no ha sido considerada como merece.
El siguiente episodio, no digo que fue típico o mal intencionado, no me llenó de optimismo. En la exposición fotográfica de Thea Segal sobre las sinagogas del Caribe, realizada en Coro en los días de la Bienal, me acerqué al gobernador del estado Falcón, de apellido igual al de nuestro poeta y le hablé en pocas palabras del proyecto: su reacción me dejó perplejo: “¿Antología bilingüe? ¿castellana-hebrea?… Bueno, al menos si fuera castellana-inglesa…”, reaccionó el gobernante. Lo interpreté, Dios me perdone si me equivoco, como una demostración de desdeño hacia nuestra lengua por su reducido número de hablantes… No pude resistir la tentación de responder: “Señor gobernador, nada de inglés o francés… un libro que hemos escrito en nuestro humilde hebreo es el best seller de todos los tiempos y está traducido a todas las lenguas. Hasta en su propio hogar podrá encontrar algún ejemplar, creo yo…”.
Dejando de lado lo cotidiano y efímero, Elías David Curiel, auténtico venezolano y judío de corazón al mismo tiempo, merece ser conocido y respetado por todos nosotros, con más razón por sus propios hermanos hebreoparlantes en Israel y en todo el mundo. Estoy seguro de que algún día, no sus restos mundanos, que reposan en Coro, sino su poesía trascendente, que pertenece a todos, volverá a su casa, al hebreo, conforme a nuestra audaz y respetada “ley del retorno”.
#

Desde mi punta de vista





El poeta y su traductor.
Un caso de dos mundos paralelos

Shlomo Avayou



Preparado para la mesa redonda
¨Joan Maragarit y sus traductores¨
en el Instituto Cervantes ,
Madrid, 21 de abril, 2009


Antes de todo me gustaría dar gracias al Centro Blanquerna, a la Casa Sefarad-Israel y al Instituto Cervantes por su gentileza de haberme invitado a esta fiesta del magnífico poeta que es Joan Margarit.
Nací en la judería sefardita de Esmirna, Turquia, y vivo desde mi niñez en Israel. Soy poeta hebreo-israeli, y de vez en cuando, traduzco poesía del catalán, del castellano y del turco - al hebreo, por supuesto.
En los amaneceres y los atardeceres, saboreando el café turco en mi jardín, me gusta leer uno u otro libro agradable. Leyendo hace poco los cuentos cortos de Miss Marple, la simpática detective de Agatha Cristie, se me ocurrió hablar del traductor como el detective que trata de intuir los motivos secretos del autor, o algo más sospechoso, como el asesino del autor, motivado, muchas veces, por la envidia y la frustración. Pero estos sentimentos de culpa del desgraciado traductore-traditore italiano, no me parecen inteligentes y los podemos descartar de repente. Fue una buena suerte que en el pasado febrero, al cumplir yo los setenta años, me regaló mi editor un libro precioso que lo leí con mucha emoción. Me refiero al libro del cosmologista japonés Michio Kaku, Mundos Paralelos, Un viaje en la Creación, Altas Dimensiones y el Futuro del Cosmos. Leyéndolo se me ocurrió que sería muy apto de hablar del poeta y de su traductor como un caso más de dos mundos o de dos universos paralelos.

En mi artículo ¨Joan Margarit – Uno de los Nuestros¨, publicado en la revista digital andaluza, ¨El Coloquio de los Perros¨ hablé de tres tipos de traducciones:
1. La traducción académica, que se cree más correcta y fiel al original y que en realidad, salvo en unos casos de gran talento, les falta la chispa y sirven sólo para los juegos académicos...
2. La traducción hecha por un poeta-traductor, que es más creativa y está destinada al amante de la poesía. Esta traducción se permite, a veces, demasiadas libertades, un uso mal visto por una respetuosa profesora que lo denominó ¨saltimbanquis utizando el texto original como si fuera un trampolín...¨, y ya diré más allá algo sobre este divertidísimo trampolín...
3. La auto-traducción del poeta, como el caso de Joan Margarit, que se traduce a sí mismo al castellano, y que según él mismo, y con buena razón, no se habla precisamente de una traducción, sino que de una creación de ¨versiones castellanas¨, que hasta un grado se pueden alejarse del original, si así les da la gana, pero igualmente legítimas como las catalanas...
Siendo mi mamá, Clara, una mujer sefardita humilde, que sin ver escuela en su vida, y que perteneciendo a una minoría marginada, cuando no perseguida, tenía que conocer, para sobrevivir, las lenguas de unos ¨otros¨, siempre más poderosos. Comprendía y hablaba, aparte de su ladino natal (o sefardí, según lo llaman aquí), el griego de los vecinos, el turco del país y más tarde, el hebreo que adoptaron, al llegar a Israel, sus propios hijos. Es por esto que siempre ella me decía que ¨cada lengua es un mundo¨.

En un mundo globalizado como el nuestro, desaparecen diariamente una multitud de lenguas de aborígenes o de minorias de todo tipo, muriendo como el ladino de mi niñez. Con la muerte de cada una de estas lenguas todos nos empobrecemos. El universo según el ladino no es el mismo como el universo según el turco, el catalán, el castellano y ciertamente no como el universo según el hebreo, que tanto amo.
La traducción de poesía es un arte per se. Y siendo que cada lengua es un mundo completo y distinto, no todo pasa de una lengua a la otra en la traducción. La libertad y la creatividad del traductor son atributos vitales. La traducción no es una copia del original y siempre se pierde, o se gana, algo en el proceso. De mi propia experiencia como traductor puedo decir que me es mucho más fácil traducir al hebreo del catalán y del castellano, siendo que ambos idiomas, como el ladino, son de origen románico, en contradicción al turco Ural Altáico o Mongól. Hay en la sintaxis del catalán y del castellano unas huellas del hebreo de las escrituras sagradas y de la actividad de los traductores judíos activos en la era formativa de estas dos lenguas. El turco, es, según ya hemos dicho, de otra rama lingüística y además –nunca tuvo contactos fructíferos con el hebreo de las escrituras judeo-cristianas. Es difícil de traducir del turco y mucho más del turco-otomano al hebreo. Es un desafío especial y también un ejercicio para el intelecto y para la creatividad. He traducido al hebreo el Kara Kitab (¨El Libro Negro¨) de Orhan Pamuk y acabo de preparar una vasta antología de la poesía turca contemporánea con algunos ejemplos de la otomana, creyendo que no hay un puente mejor que la poesía para el diálogo entre los pueblos, especialmente en nuestra región y en nuestros tiempos tan cargados de odio y de agresión por todos los lados.
Por todo lo dicho antes, la traducción de un poema no tiene que ser –y en realidad no es– un servicio al poeta ajeno. Prefiero verlo como uno de mis vicios, un juego intelectual hermoso que da mucha satisfacción y esta profundamente marcado por la creatividad libre y caprichosa. El poeta-traductor no es inferior, de ninguna manera, al escritor del original, sino que un artista independiente y la amistad, como el amor, no existe entre superiores e inferiores, sino que entre los seres igualmente creativos e independientes. Por su curiosidad intelectual y por su naturaleza (¿no fue el propio Antonio Machado quien ya lo dijo... que somos en el buen sentido de la palabra – buenos?) los artistas buscan el diálogo y los contactos culturales. Los artistas provenientes de otras lenguas y de distintos ambientes nos enriquecen, sin que nadie sufra y pierda lo suyo. Joan y yo podemos servir como ejemplo positivo: buenos amigos, ambos poetas y por más maravilla - traductores uno del otro...

El universo nos cambia a todos nosotros, y todos los seres humanos, al observarlo, lo cambiamos. La poesía original o en traducción, los poetas con sus traductores, toman parte activa en este proceso de cambios y de progreso. Joan, con sus dos antologías de su poesía en traducción al hebreo, esta hoy día presente en el mundo literario hebreo en Israel y lo admiran cada día nuevos lectores. Joan en catalán es un mundo, Joan en castellano es otro mundo. Son mundos paralelos. Lo mismo ocurre con el distinto mundo de Joan en hebreo. En el proceso de su metamórfosis algunos términos, algunas ideas o detalles tuvieron que ser ¨judaízados¨ para integrarse en el universo según el hebreo, para familiarizarse con el lector israelí de hoy día... Tenemos pleno derecho de decir que Joan es uno de los nuestros. Lo mismo podría yo decir de un otro amigo mío y de Joan. Me refiero al poeta castellano Luis García Montero, igualmente traducido al hebreo y querido en mi país. A pesar de que ambos, en su visita a Israel, al oírme decir que sólo les faltaba la circuncisión para integrarse mejor en nuestro ambiente, no sé por qué razón, se volvieron de repente los dos muy pálidos...
Es un complemento que a los poetas y a los traductores de poesía igualmente nos llamen saltimbanquis sobre el trampolín. No hay que olvidar que la misma creación, según Einstein, no es sino una enorme membrana (¨La teoría de la M¨) es decir, un gran trampolín en perpetuum mobile y que a pesar del principo de la incertidumbre y de todos los peligrosos agujeros negros, todavía sostiene, bastante bien, a todos los mundos.
La traducción de un poeta por otro poeta podía ser denominada, según el libro de Michio Kaku un hermoso viaje en la Creación, y el proceso de creatividad poética una de las Altas Dimensiones, y un encuentro hermoso como el de esta tarde –hay que verlo como un elemento muy vital para el futuro del Cosmos humano.


Abril del 2009

Thursday, 25 June 2009

Queridos amigos y amigas,
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Hago hoy mis primeros pasos en desarollar este blog en castellano. Siendo que este idioma no es mi lengua natal, tengo miedo de cometer errores de todo tipo, pero con el apoyo y la colaboración de todos Vds, espero poder corregir y mejorar mi castellano. Siendo de origen sefardí mi primera lengua fue el ladino, casi extinguido hoy día (el turco nos servía sólo para comunicarnos con "el mundo exterior" fuera de la Judería.) El llegar con mis padres a Israel adopté el hebreo como "mi lengua natal" y desde entonces es mi lengua diaria y la lengua de creatividad intelectual y literaria. Toda mi poesía y la poca prosa que escribí fueron escritas en hebreo. Algo de esto fué traducido o otras lenguas, especialmente al castellano. El ingles me sirvió en mi juventud para conocer la literatura mondial, mas al encontrarme con el castellano, en la universidad hebrea de Jerusalén, fuí abandonando el ingles en favor del castellano. Puedo decir, que si no fuera por el hebreo, la unica lengua que preferería utilizar para mi vida intelectual y literaria sería el castellano y ninguna otra de las lenguas que conosco (como el árabe de mis estudios orientales, el fransez etc).